Hoy es un día terriblemente helado. Si , me recorre una tranquilidad y una sensación de libertad interna, al hacer evaluación debo sentirme contenta con haber solucionado algunos problemas que tenía con la casa.
Pero cual personaje que escapa de sus verdaderos intereses he tratado de no pensar mucho que estoy sola, ahora con Petunia. ..Siempre pensé que no es fácil estar sola, lo raro son las cosas que a una le pasan, una se siente con tranquilidad y con una paz que nunca pensé .
Me cuesta volver poco a poco a mis viejos hábitos ,y, a mis felicidades entre comillas.
M e hubiera gustado tener un tiempo para mí y para
Raúl, un tiempo de hablarnos y poder sincerarnos, aún me angustio, quizá no supe darle el amor firme que necesitaba.
Ahora no hay regreso, y, a lo que más me aferro es que Raúl me repetía con insistencia que me quería, difícil los recobecos del alma! , no siempre sabemos actuar y salir airosos sin herir a nadie. Siempre uno se preocupa por estar del otro lado, pero yo, no he tenido esa capacidad, quizá la vida me disculpe cuando pueda hablar conmigo misma.
Lo difícil no es amar. sino comprender, y entender, cuando no estás recibiendo lo que piensas que estás recibiendo......
Es como si todo lo que importaba se hubiera ido..lo que importa es sentirse a uno mismo y, .......
jueves, 26 de agosto de 2010
Amor y Adiós
El amor me llegó como una gloria
Y yo quedé después como un residuo
Ella acabó en mis brazos
Desde entonces nada fue lo mismo
De día respiré como en la noche
Sin comulgar aún con mi destino
Y en el presente lleno de pasado
ya no hubo cielo nubes o rocío
me supe un extranjero de mi suerte
como si ya no fuera de este sitio
pero el paisaje existe allá a lo lejos
e igual uno recorre ese camino
ignoro si me espera un más allá
y lo callo a sabiendas como un rito
importa lo que tuve entre las manos
y para mi congoja se deshizo
pocas cosas me alientan o me encienden
a lo sumo despunta un desafío
tan insignificante y tan enorme
que apenas si me cabe en este libro.
Mario Benedetti.
Y yo quedé después como un residuo
Ella acabó en mis brazos
Desde entonces nada fue lo mismo
De día respiré como en la noche
Sin comulgar aún con mi destino
Y en el presente lleno de pasado
ya no hubo cielo nubes o rocío
me supe un extranjero de mi suerte
como si ya no fuera de este sitio
pero el paisaje existe allá a lo lejos
e igual uno recorre ese camino
ignoro si me espera un más allá
y lo callo a sabiendas como un rito
importa lo que tuve entre las manos
y para mi congoja se deshizo
pocas cosas me alientan o me encienden
a lo sumo despunta un desafío
tan insignificante y tan enorme
que apenas si me cabe en este libro.
Mario Benedetti.
Lo que nunca te imaginas….
Siempre una pretende creer que lo que le ocurre es sólo privacidad de una, pero…no es así.
Nací en un pueblo del interior , hoy ciudad, donde el río y el monte eran el atractivo mayor.
De padres obreros , tuve una infancia se podría decir que feliz, con un espíritu rebelde que me perseguiría toda la vida y con dos grandes pasiones: la música y la preocupación por los demás.
Recordar esos días suelen ser un atractivo por un lado y una desolación por el otro.
Ni entonces , ni ahora se me ocurriría pensar que ya hay un determinismo en nuestro
andar por esta vida, pero algo debe haber que nosotros mismos generamos…
Más allá de los prejuicios que a veces sin proponérnoslo sentimos, jugué las cartas de la vida como creí que debía jugarlas, teniendo como meta el otro, el otro ser humano, ….
Y , así poco a poco apoyada en esa magnífica espartana que fue mi Madre, afirmé convicciones y di a todos lo que creí que tendría que dar.
Dice Mario “No sé por qué después de tantos años estoy en pugna con mis vanidades” .
Lo cierto es que esto de ser humano te exige también contemplarte , mimarte un poco a ti misma…Si no pude mimarme a mi misma , habré tenido capacidad de mimar a otros?
Estoy entrando en el umbral del último tramo, y, un nudo aprieta mi garganta, espero que los que estuvieron a mi lado hayan podido ser felices, y, yo, la que revolvió cielo y tierra, la que se paró ante una búsqueda incesante, al conversar conmigo misma encuentre algo verde y amarillo que me digan que no estuve tan equivocada…
Que me digan que el azul y el violeta del horizonte , nunca se me van a ir de mis ojos.; y, que podré encontrar otras aguas, otras nubes y otras sonrisas que me envuelvan con ternura, como si pudiera de esa forma renacer……
Nací en un pueblo del interior , hoy ciudad, donde el río y el monte eran el atractivo mayor.
De padres obreros , tuve una infancia se podría decir que feliz, con un espíritu rebelde que me perseguiría toda la vida y con dos grandes pasiones: la música y la preocupación por los demás.
Recordar esos días suelen ser un atractivo por un lado y una desolación por el otro.
Ni entonces , ni ahora se me ocurriría pensar que ya hay un determinismo en nuestro
andar por esta vida, pero algo debe haber que nosotros mismos generamos…
Más allá de los prejuicios que a veces sin proponérnoslo sentimos, jugué las cartas de la vida como creí que debía jugarlas, teniendo como meta el otro, el otro ser humano, ….
Y , así poco a poco apoyada en esa magnífica espartana que fue mi Madre, afirmé convicciones y di a todos lo que creí que tendría que dar.
Dice Mario “No sé por qué después de tantos años estoy en pugna con mis vanidades” .
Lo cierto es que esto de ser humano te exige también contemplarte , mimarte un poco a ti misma…Si no pude mimarme a mi misma , habré tenido capacidad de mimar a otros?
Estoy entrando en el umbral del último tramo, y, un nudo aprieta mi garganta, espero que los que estuvieron a mi lado hayan podido ser felices, y, yo, la que revolvió cielo y tierra, la que se paró ante una búsqueda incesante, al conversar conmigo misma encuentre algo verde y amarillo que me digan que no estuve tan equivocada…
Que me digan que el azul y el violeta del horizonte , nunca se me van a ir de mis ojos.; y, que podré encontrar otras aguas, otras nubes y otras sonrisas que me envuelvan con ternura, como si pudiera de esa forma renacer……
Pura
jueves, 19 de agosto de 2010
El Perchero y el Arcón
En mi casa, el baño estaba afuera. Tenías que salir al gran patio, rodear la higuera, y llegar a la imponente habitación.
Con mi curiosidad de niño, para mi el baño tenía un atractivo incomprensible, pero era muy curioso. Entrar en esa inmensa habitación , observar su bañera con patitas, sus muebles de losa inglesa , un inmenso mueble que no comprendía mucho para que servía….( Hoy se que era para la mejor higiene de las señoras).
Pero lo que realmente me atraía era el perchero y el arcón. ¿Qué hacían allí ese perchero y ese arcón? No me cansaba de mirar la elegancia del perchero, sus líneas vienesas , sus color oscuro y brillante, su fina madera terminada en curvas tenues.. Allí siempre colgaba mi capa para la lluvia y mis botas, y, siempre sentía lo mismo ..tristeza por afearlo.
Y, el Arcón ¿ qué función cumplía allí? Sentada dentro de la bañera me pregunté si hablarían entre sí. Casi se los pregunto. Entonces fue cuando el perchero me dijo que se sentía muy feliz por haber viajado tanto , y poder terminar sus días en ese Baño tan importante…. Y, el Arcón haciendo alarde de su madera me dijo que mi baño era más perfumado por su penetrante aroma a roble.
No pude resistir la tentación de abrirlo, y allí había paquetes de cartas ordenados , atados con cintas de distinto s colores. MI CURIOSIDAD ME HIZO IMPRUDENTE
Sentí la tentación de abrir alguna de aquellas cartas…No entendía eran cartas de amor para mamá…..pero…no eran de mi padre.
Las guardé con apuro. Guardaremos tu secreto me dijeron.., pero yo no sabía que hacer con mi corazón que latía fuertemente.
“Que vengas a hacerte las trenzas , Ana, gritó mi madre…
Pero Yo casi no me podía mover, fue entonces cuando ellos me dijeron –ve, ve que ya es tarde…
Y allá fui a someterme al tirante peinado de las trenzas que me dejaban los ojos como si fueran de una japonesa….
Con mi curiosidad de niño, para mi el baño tenía un atractivo incomprensible, pero era muy curioso. Entrar en esa inmensa habitación , observar su bañera con patitas, sus muebles de losa inglesa , un inmenso mueble que no comprendía mucho para que servía….( Hoy se que era para la mejor higiene de las señoras).
Pero lo que realmente me atraía era el perchero y el arcón. ¿Qué hacían allí ese perchero y ese arcón? No me cansaba de mirar la elegancia del perchero, sus líneas vienesas , sus color oscuro y brillante, su fina madera terminada en curvas tenues.. Allí siempre colgaba mi capa para la lluvia y mis botas, y, siempre sentía lo mismo ..tristeza por afearlo.
Y, el Arcón ¿ qué función cumplía allí? Sentada dentro de la bañera me pregunté si hablarían entre sí. Casi se los pregunto. Entonces fue cuando el perchero me dijo que se sentía muy feliz por haber viajado tanto , y poder terminar sus días en ese Baño tan importante…. Y, el Arcón haciendo alarde de su madera me dijo que mi baño era más perfumado por su penetrante aroma a roble.
No pude resistir la tentación de abrirlo, y allí había paquetes de cartas ordenados , atados con cintas de distinto s colores. MI CURIOSIDAD ME HIZO IMPRUDENTE
Sentí la tentación de abrir alguna de aquellas cartas…No entendía eran cartas de amor para mamá…..pero…no eran de mi padre.
Las guardé con apuro. Guardaremos tu secreto me dijeron.., pero yo no sabía que hacer con mi corazón que latía fuertemente.
“Que vengas a hacerte las trenzas , Ana, gritó mi madre…
Pero Yo casi no me podía mover, fue entonces cuando ellos me dijeron –ve, ve que ya es tarde…
Y allá fui a someterme al tirante peinado de las trenzas que me dejaban los ojos como si fueran de una japonesa….
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